Empezar a invertir parece más complicado de lo que es. La mayoría no deja de hacerlo por falta de dinero, sino por no saber por dónde. Te lo ordeno en pasos sencillos para que des el primer paso con cabeza.
Antes de invertir, ordena tu base
Invertir es el último paso, no el primero. Antes conviene tener un colchón para imprevistos (lo que gastarías en varios meses) y, si arrastras deudas caras tipo tarjetas o préstamos al consumo, quitártelas de encima primero: pocas inversiones te van a "rentar" lo que te cuesta esa deuda.
La regla de oro: no inviertas dinero que vayas a necesitar a corto plazo. Si lo puedes necesitar en uno o dos años, no es dinero para invertir.
Ten claro para qué inviertes y a qué plazo
No es lo mismo invertir pensando en dentro de quince años que en dentro de tres. Antes de elegir nada, responde a dos preguntas: ¿para qué es este dinero y cuándo creo que lo voy a usar? Ese horizonte temporal manda en todo lo demás.
Invierte solo dinero que no vayas a necesitar en años. Cuanto más largo sea tu horizonte, mejor podrás aguantar los altibajos del camino.
Sé que al principio todo suena a chino. Por eso en la Academia te acompaño desde cero, paso a paso y con trato cercano: me tienes detrás para resolver tus dudas y adaptar todo esto a tu caso. — Abel
Conoce la Academia →Aprende lo básico antes de poner un euro
No necesitas ser un experto, pero sí entender lo que haces. Con cuatro ideas mínimas ya partes por delante de la mayoría: qué es la bolsa, qué es la diversificación (no poner todos los huevos en la misma cesta), qué es el riesgo (y que rentabilidad y riesgo van de la mano) y qué son los productos más habituales, como los fondos indexados y los ETFs.
Elige dónde vas a invertir
Para invertir necesitas una cuenta en un bróker, que es la "puerta" para comprar y vender. Hay muchos, y lo importante es que sea serio, regulado, con costes claros y fácil de usar. No te obsesiones con encontrar "el mejor": casi cualquiera regulado y barato te sirve para empezar.
Empieza pequeño y con constancia
No hace falta empezar con una cantidad grande ni acertar el momento perfecto (spoiler: nadie lo acierta de forma consistente). Es mucho más efectivo invertir poco pero de forma constante, por ejemplo cada mes, que esperar al "momento ideal" que nunca llega. A largo plazo, la constancia pesa más que el acierto puntual.
Errores típicos al empezar
- Esperar a "tener mucho dinero" o a "saberlo todo" para empezar. Se aprende haciendo, con cantidades pequeñas.
- Meterlo todo de golpe y en una sola cosa por las prisas o el FOMO.
- Invertir copiando a alguien sin entender qué compras ni por qué.
- No tener un plan: cuánto, en qué y con qué objetivo.
En resumen
Empezar a invertir es, sobre todo, ordenar tu base, aprender lo justo, empezar pequeño y ser constante. No es cuestión de suerte ni de adivinar, sino de método y paciencia.
Si quieres aprenderlo paso a paso y con acompañamiento, es justo lo que trabajamos en la Academia Fitintrade.
Aviso: Este artículo tiene carácter educativo y refleja la opinión personal de Abel Castro. No constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de compra o venta de ningún instrumento financiero. Invertir conlleva riesgo de pérdida del capital. Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. Cada persona debe realizar su propio análisis y es responsable de sus decisiones.